jueves, 9 de junio de 2016

Reseña- Siddharta de Hermann Hesse

Siddharta era un joven e inteligente chico, hijo de un brahmán, al cual todos le tenían respeto. Tenía un amigo llamado Govinda, quién pensaba que Siddharta no sería un brahmán común, ya que ayudaba a su padre en los sacrificios a los dioses y lo hacía de manera correcta, llamando así la atención de las demás personas. Todos admiraban a este joven y aseguraban que seguiría los pasos de su padre, pero no resultó así, ya que él no conseguía la felicidad en sí mismo.

Un día este chico toma una decisión junto a su amigo Govinda, irse junto a 3 samanas que habían llegado al pueblo, Siddharta va y le pide permiso a su padre, su padre asombrado le dice que no, el joven se quedó parado en el mismo lugar por horas hasta que su padre aceptó. Al día siguiente, los jóvenes se marcharon en peregrinación en busca de una nueva vida, cuando llevaban días Siddharta fue apreciando más las cosas espirituales y sentimentales y alejándose de todo lo material, se enfrentó al calor y al frío, pasaba por lugares donde habían espinas para resistir el dolor del cuerpo, su vida fue cambiando y encontraba la paz interior.

 Luego de años junto a los samanas Siddharta decide ir a conocer a Gotama (BUDA), llegaron al lugar donde se encontraba este sublime y una mujer decide ayudarlos y guiarlos al lugar donde se encontraba el hombre a quien querían conocer; al día siguiente los dos jóvenes observan y escuchan al buda, quedando Govinda cautivado y decide quedarse para aprender la doctrina, Siddharta luego de una conversación con el sabio Gotama, queda lleno de interrogantes… Se marcha y emprende un nuevo camino.

Siddharta iba aprendiendo paso a paso, la experiencia lo llevaba a reflexionar y a ver el mundo de una manera muy diferente, el joven permanece una noche en la casa de un barquero, al día siguiente le pide que lo cruce al otro lado de la orilla, entró a esa ciudad y muchas personas lo miraban feo, el no recordaba que aún tenía la presencia de un samana, va a una barbería y se corta el pelo, luego se dirige a un río donde se baña y toma su aseo personal, ya vuelve a ser una persona con buena presencia. Siddharta se acerca a un lugar y le dice a un hombre que él desea hablar con Kamala, ella acepta, el joven no duda y le comenta que quiere saber más sobre ella y aprender en el amor, luego se marcha con una túnica blanca que le habían obsequiado, ya que no tenía ni ropa, ni calzado.

 Luego vuelve Siddharta y Kamala le comenta que Kamaswami (Un rico mercader) lo estaba esperando, tenía la intención de darle de comer, darle ropa pero tomarlo a sus servicios, sigue hablando con Kamala sobre ese encuentro, ella le da suerte para que le vaya bien con el mercader, el asegura que le irá bien, ya que lo que se propone lo cumple y su experiencia le servirá de ayuda.

Siddharta va a la mansión del mercader, donde sus criados lo reciben y lo llevan a un salón, donde se vería con Kamaswami, una persona anciana pero de gran sabiduría y experiencia, al llegar empezaron a hablar y a exponer sus diferencias saliendo vencedor Siddharta. El anciano le trae al joven un contrato, fue aceptado y Kamaswami comienza a explicarle sobre el trabajo, el rubro.

 Con el pasar del tiempo el chico fue haciéndose cargo de los  negocios del anciano, a pesar de que el joven no tenía espíritu de mercader, poseía un instinto triunfador muy grande, lo que le permitía ser muy bueno, si un negocio iba mal no se enfadaba sino que tomaba todo con calma, un día Kamaswami dijo que todo lo que había aprendido era gracias al joven, cada vez que Siddharta y Kamala tenían una conversación hablaban de lo inteligente que era el anciano.

Siddhartha largo tiempo se entregó a la vida del mundo y de los placeres, aunque sin integrarse nunca a ella, los sentidos que prácticamente matara, volvieron a despertarse. Transcurrieron muchos años, pero Siddhartha envuelto en el bienestar, adquirió riquezas, comenzó a ser querido por los demás, y la gente acudía a verlo cuando necesitaba dinero o consejos, pero nadie, a excepción de Kamala tenía acceso a su intimidad.

Siddhartha comenzó a adquirir, todos las actitudes de un ser adinerado, porque comenzó a ser un poco más arrogante, se empezó a meter en el mundo de la “farándula”, y todo lo que había hecho antes como samana estaba comenzando a desaparecer. Siddhartha comenzó a cuestionarse hacia lo que había pasado en el último tiempo, porque ya no era el mismo, sentía que moría internamente, se había convertido en un Kamaswami cualquiera, pero un día decidió irse, Kamaswami lo comenzó a buscar, pero no tuvo éxito, pero Kamala no hizo intento alguno, porque sabía que algo pasaría, y tras un encuentro que había tenido con Siddhartha había quedado embarazada. Y para Siddhartha estaba encerrado en un sansara que era un juego que practicaban los niños que era un juego tipo sin fin.

Siddharta aprendió mucho sobre el río y sus curiosidades, tanto así que mucha gente fue a verlo, entre esas personas estuvo Kamala y su hijo (Siddharta), pero con poca fortuna la madre del pequeño fue picada por una serpiente negra, llevándola a la muerte.

Siddharta tuvo que hacerse cargo del niño, era muy malcriado y no quería seguir los pasos de su padre, un día se escapó de la casa, su padre lo buscó hasta el cansancio y no lo consiguió.

El joven reflexiona y se da cuenta que lo material no vale mucho sino que las cosas eran lo más importante, le dice que lo primordial es el amor, que todo hay que amarlo, no hay que tener odio hacia nadie ni hacia uno mismo, Govinda piensa que la doctrina es un poco loca, pero ve que algo tiene adentro que la hace respetar, Siddhartha le dice que le bese la frente, este lo hace y ve muchas cosas que pasan por su cabeza, y comienza a entender la doctrina de Siddhartha.

Juan Rodríguez

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