El mito de la caverna es
una alegoría de la historia de la filosofía, donde Platón relata contextos en
una caverna que metafóricamente explican la situación del ser humano dentro de
lo que entiende como “conocimiento.” Allí Platón expone su teoría de cómo, con
conocimiento, el ser humano puede captar la existencia de dos mundos, a los que
el tilda como: El mundo sensible (el
cual se conoce a través de los sentidos) y el mundo inteligible (el cual se
alcanza por mediante el uso de la razón).
Este mito posee gran relación con la
sociedad venezolana actual. Solo lo que vemos es lo que denominamos como
conocimiento, sin darnos cuenta y sin preguntarnos si ese dicho conocimiento es
real. Día a día somos envueltos en
medios que en nuestro país están encargados de mostrarnos solo un fragmento de
nuestra realidad (los cuales serían las personas encargadas de proyectar las
sombras a los prisioneros en el mito), haciendo que demos por hecho que lo que
nos proyectan es verdadero. A aquellas
personas que logren escapar, como el
prisionero en el mito de la caverna, se
les hará muy difícil explicar y convencer sobre sus conocimientos encontrados a
la salida del mundo real, debido a que somos una sociedad totalmente
convencida sobre lo poco que nos muestran y no poseemos ansias de ir mas allá
de la supuesta realidad revelada.
Al nacer no elegimos nuestra sociedad, es
decir, no elegimos una cultura ni una política, solo nos incluimos en las que
ya están planteadas, pero ¿Cómo nos aseguramos de que lo que nos plantean es lo
cierto? Para eso existe la educación; el ser humano tiene la capacidad de que a
medida de que va experimentando años de vida, va recorriendo y sacando sus
propias conclusiones de lo que es correcto y de lo que no lo es, de lo que es
cierto y de lo que es mentira, somos capaces de cuestionar la realidad que nos
enseñan para sacar conclusiones de nuestra verdadera realidad. No nacemos con
un juicio propio, el estudio está
encargado de creárnoslo aunque esto es completamente difícil cuando la realidad
mostrada es totalmente cómoda y fantasiosa ¿Cómo cuestionarnos una realidad
social, económica y política si la que nos exponen es cabalmente “buena”? ¿Cómo
cambiar los ideales de alguien totalmente convencido de que lo que muestran los
medios es cierto?
Para encontrar el mundo de las ideas expuesto
por Platón, es de arduo trabajo, tendríamos que dejar a un lado miles de
“realidades” falsas (las sombras), tendríamos que dejar de creer en ellas y
observar con nuestros propios ojos a la verdadera realidad. Que otro ejemplo
que el de la realidad económica de Venezuela; aquellas personas que prefieren
la “verdad” cómoda proyectada por los medios creen firmemente en ella, creen en
que el país no atraviesa dificultades, que los anaqueles están completamente
llenos y que los precios no están elevados; pero aquellos que día a día
enfrentan la situación verdadera, la situación realista del país, son los que
no se dejan vendar los ojos y tratan de quitarle las vendas a los que se
dejaron.
Esto se puede ejemplificar hasta con el
simple niñito al que sus padres le dicen que hay cuestiones malas sin dar
explicaciones del por qué lo son, ese niño a medida que vaya creciendo ira
cuestionando esa “realidad” enseñada por sus padres; aunque si su sociedad está
convencida de que lo que dicen sus
padres es cierto, el niño en ese caso formara su verdad y estará de acuerdo con
lo que su sociedad expone, aquí no tendría ansias de cuestionar ni se
preguntaría si lo expuesto es verdadero o no, sencillamente creerá firmemente
en que lo es.
Hoy en día la sociedad está muy afectada
gracias a que somos pocos los que ansiamos cuestionar y observar lo cierto, la
mayoría no pretende tener un juicio
propio, solo se deja llevar por los juicios que los demás exponen. Muchos son
los prisioneros que quieren seguir siendo prisioneros y pocos son los que
luchan por liberarse y observar un nuevo mundo.
Gladys
Gladys
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