viernes, 29 de abril de 2016

texto reflexivo - Las palabras y su fuerza



Las palabras y su fuerza

A los que dicen que las palabras son solo palabras y que no tienen fuerza ni importancia, pues creo que están equivocados. ¿Cuántas veces una simple oración no nos ha hecho desvelar o aunque sea no podemos dejar de pensar? Eso me ha ocurrido a mí; en uno de mis tantos problemas personales.
Me he enfocado en ser el orgullo de mi familia que es lo que más me importa; he dejado de hacer muchas cosas por el hecho de que no quiero causar más problemas. No digo que sea la mejor hija del mundo, pero tampoco soy la peor,  por lo menos en comparación con otros. No he sido la mejor alumna del aula de clases, pero mis notas han sido muy aceptables; ni rebelde, ni alcohólica, ni drogadicta soy.
Muchas veces me ocurría que ponía todas  mis ganas en lograr equis cosa que me propusiera y cuando finalmente lo lograba solo quería que me lo reconocieran, pero nunca obtuve algo más que un simple “qué bueno, pero tienes que mejorar”, lo que hacía que quisiera hacer las cosas aún más perfectas para ver si así me felicitarían, pero seguía obteniendo lo mismo.
Logre decidir qué haría con mi vida, que era lo que quería ser en un futuro y pues empecé poco a poco a tratar de cumplir lo que deseo. Hay ciertas etapas de tu vida donde te sientes capaz de todo, donde tienes absolutamente todas tus expectativas puestas en ti mismo, pero de repente llega alguien sin buenas intenciones y con una simple oración echa tu mundo abajo. “-Siento que he perdido mi tiempo contigo-“ .Fue lo último que me dijo una persona cruel que a mi parecer no tenía ningún sentido.
Por un simple problema que no viene al caso, me dijeron esas palabras. Allí es donde todo pierde sentido, donde te das cuenta que no le prestan atención ni a lo más mínimo de tus acciones buenas, sino solo se encargan de fijarse en lo negativo que puedas tener. Empiezas a sentir que no sirves para nada y esas palabras retumban y retumban en tu cabeza, que a pesar de que intentas hacer lo correcto nadie reconoce eso pero si critican tus defectos. Ese día sentí que haga lo que haga nunca lograré que estén conformes, que siempre miraran mi lado malo y no se enfocaran por sentirse orgullosos de mi lado bueno.  
Después de pasar horas llorando, y repitiéndome a mí misma que no servía para nada, llegue a un momento de reflexión de lo sucedido; me tranquilice un poco y empecé a buscarle una solución al asunto. Me di cuenta que lo más seguro es que no logre cambiar la opinión de esa persona sobre mí, pero tengo en mis manos la mejor oportunidad, la cual es, cambiar MI opinión sobre MI.  
Miles de personas pueden decirte muchas cosas distintas, algunas hirientes, otras que te alegren, pero al fin y al cabo solo lo que tu pienses sobre ti es lo que te debe importar. Situaciones como esta pueden ocurrir en tu vida en diferentes ámbitos; en cualquier momento puede llegar alguien y decirte que no eres lo suficiente, que todo lo haces mal aun así no tenga razón en lo que dice, ni bases para fundamentar y explicar por qué opina así; pero está en ti dejar que esas palabras te desanimen.
Las palabras si tienen poder y mucho, solo que no sabemos utilizar esa fuerza e importancia que tienen.  No debemos tomar esas opiniones o comentarios de una forma negativa, tiene que ser totalmente lo contrario. Que esas palabras retumben en tu cabeza no para hacerte sentir mal, si no para darte ánimos, que sean la base de tus recorridos y que te impulsen a ser una mejor persona sin dejar de recordar que no necesitas que nadie más crea en ti, DEBES TÚ MISMO HACERLO. Darte cuenta que no eres incapaz de nada y de demostrarte a ti mismo que esas personas están equivocadas.

Gladys León 

No hay comentarios:

Publicar un comentario